Durante este siglo se
desarrolló el barroco, un fenómeno cultural que invadió el campo de las artes.
Ya a finales del siglo XVI comienza a observarse un cambio en las formas
sencillas del Renacimiento.
Este nuevo movimiento se
caracteriza por seguir las siguientes tendencias: estoicismo, esteticismo,
moralización, y sátira.
El barroco es el estilo que se gesta a finales del siglo
XVI y se extiende hasta el XVIII. Nace en Italia y desde allí se expande por
toda Europa y, de la mano del impero español, por Hispanoamérica.
Se trata de un estilo complejo fruto de una crisis. Es un
arte brillante y fantasioso, ostentoso. Con él se expresa el poder de los
grandes monarcas, la fluyente riqueza de los Estados y la prospera situación
del catolicismo
Unos escritores tienen un
sentido pesimista, y sus obras tratan sobre la vanidad y lo transitorio de las
glorias humanas .Otros como Góngora, dan mucha
importancia a las formas artísticas; y también se cultiva la crítica (Quevedo),
proponiendo modelos de conducta.
El
arte barroco en sus más amplias manifestaciones artísticas es un fenómeno
complejo de índole social, político y religioso.
El
barroco es la continuación al manierismo italiano que prevalece durante la
primera mitad del siglo XVI. Si el manierismo comienza a usar los cánones
clásicos con artificiosidad, el barroco que le sucede abandona la serenidad
clásica para expresar un mundo en movimiento y agitación de los sentidos. Por
tanto, la tendencia del barroco es a la exageración y la ostentación.
El barroco
artístico contrasta abiertamente con el ideal de armonía, proporción y medida
que propugnó el Renacimiento. Las principales características del arte barroco
son:
Dinamismo. El artista barroco desea crear sensación constante de movimiento.
Frente al predominio de las líneas rectas en el arte renacentista, el Barroco
se vale, sobre todo, de la línea curva.
Teatralidad. El artista intenta conmocionar emotivamente al espectador y para
ello recurre a procedimientos hiperrealistas. Esta intencionalidad se aprecia,
por ejemplo, en la representación de Cristos yacentes y en toda la imaginería
sacra.
Decorativismo
y suntuosidad. El artista del Barroco
atiende por igual a lo esencial y a lo accidental. De ahí su minuciosidad en la
composición de pequeños detalles y su gusto por la ornamentación.
Contraste. El artista barroco se
manifiesta contrario al equilibrio y a la uniformidad renacentista. Su ideal es
acoger en una misma composición visiones distintas, y hasta antagónicas, de un
mismo tema. En los cuadros de asunto mitológico, por ejemplo, los dioses
aparecen mezclados con personajes del pueblo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario